Propósitos de año nuevo

Es un nuevo año y estamos llenas de propósitos.
Muchas prometen bajar esos kilitos demás, otras ser mejores personas o portarse mejor con su entorno.
Nosotras las escritoras nos hacemos miles de propósitos de año, escribir más, escribir mejor, terminar “esta vez sí” esos proyectos que no hemos terminado o dejamos empezados el año pasado. Leer mucho más o escribir una cantidad de libros determinada.
Lo importante de cualquier propósito ya sea deshacernos de esos kilos indeseables o de escribir tantos libros es que sean reales y no digo que querer rebajar 30 kilos en un mes no sea real pero digamos que es bastante ambicioso –no quiero desanimarlas si ese es su objetivo—, pero sería un poco más lógico ponerse como meta rebajar 1-2 kilos al mes, porque vamos a sincerarnos, esos kilos no se bajaron en un año menos lo van a hacer en un mes sin contar con lo poco saludable que es.
Ahora, a lo que nos interesa y no es que lo de bajarnos los kilos no nos interese, quizá hasta les doy unos tips de cómo yo bajé 10 en un año pero eso será para otra entrada.
Con respecto a nuestra lectura y escritura todo es muy subjetivo y depende de tu tiempo, tu disposición y por supuesto tu meta. Tenemos que trazarnos propósitos reales de acuerdo a nuestro estilo de vida y por supuesto a lo que queramos lograr este año, siempre tratando de esforzarnos un poco más y mejorar nuestro récord del años anterior. La idea es ser siempre mejor que el año anterior –se aplica a todo en la vida–.
Con respecto a la lectura, a mí el año pasado personalmente me fue terrible, como ustedes saben el año pasado me hice mamá pero lo que no saben sé qué me mudé tres veces... de país. Entre tratar de mantener las rutinas del bebé para que no sintiera la inestabilidad de nuestra vida, mudarme y tratar de llevar una vida propia, terminaba cada día exhausta así que mi lectura fue casi nula y de pasar de leer unos 50-60 libros anuales leí menos de 5 –leo la cifra y quiero llorar–, pero era algo que sabía que vendría con mi nuevo rol y como ahora mi nuevo lema es “esto también pasará”, sé que estos días de no tener tiempo ni para comer también pasarán.
Uno de mis propósitos de este año es leer más, no serán 60 libros pero mejorar mi marca del año pasado –que tampoco es que es muy difícil–, pero tratar de hacerlo, así sea escondiéndome en las esquinas de mi habitación o en el cuarto de baño para leer –al fin y al cabo ahí es donde mucha gente lo hace–.
Lo siguiente es tratar de escribir más y mejor, he leído en varias redes sociales a muchas de nosotras quejándonos por no poder escribir pero no por falta de tiempo sino porque “las musas” no aparecen. Creo firmemente en las palabras de Picasso “La creatividad existe pero tiene que encontrarte trabajando”, así que si sientes que las “musas” te han abandonado o sientes que no puedes escribir ya sea por falta de inspiración o desgano, no permitas que un bajo estado de ánimo influyan en tu escritura, ni en tu rutina. Siéntate a escribir así escribas una sola palabra de la cual te arrepientas cuando corrijas o puedes hacer como recomiendo en mi entrada Trabajos el en jardín, buscar información acerca de tu libro o proyectos futuros pero trata siempre de no abandonar la rutina de escribir. Ese es uno de mis propósitos, volver a mi rutina de escritura, con un bebé no serán las 3 o 4 horas que le dedicaba antes pero aunque sea media hora trataré de dedicarle todos los días.
Cada una de las que amamos la escritura tenemos diferentes situaciones en nuestra vida que nos quitan las ganas de escribir, falta de tiempo, estado de ánimo, hormonas, problemas de cualquier tipo pero esos deberían ser los monstruos a vencer en este nuevo año, no importa lo que suceda fuera o dentro de ti, oblígate a sentarte en una silla por un periodo de tiempo.
A los que piensan que si uno se obliga a hacerlo le puede tomar aversión a escribir, les tengo una noticia, no tenemos 5 años y ni le vamos a tomar aversión ni nos vamos a traumatizar si nos obligamos a dedicarle el tiempo que merece la escritura si queremos hacer de nuestro trabajo algo serio.
Otra cosa que hice desde finales del año pasado –porque mis propósitos de años nuevos los voy planificando cuando ya sé que el año en curso no me alcanzó–, fue que me bajé una aplicación para escritores, se llama Scrivener, sé que muchas de mis colegas ya la usan en sus ordenadores, esta es para móviles y es bastante básica pero me hace sentir que estoy escribiendo y cada vez que puedo escribo aunque sea dos letras. Por ahora en mi vida la única rutina es la que me marca Daniel pero estoy tratando de buscar mi espacio aunque sea a dos letras al día.
También me he propuesto reactivar mi blog –propósito que estoy cumpliendo–, eso debería ser más fácil porque no es una escritura continua y como siempre tengo cosas que decirles, pues, empezamos con esto.
En resumen, tengo mis resoluciones de año nuevo bastante claras y aunque del dicho al hecho hay mucho trecho, siempre es bueno tener propósitos a corto, mediano y largo plazo, quizá no los cumpla todos o algunos no llegue ni a la mitad pero lo que si cumpliré son mis “resoluciones fijas” como las llamo yo que más que propósitos son promesas que me las hago todos los años desde hace muchos años y esas si las cumplo a cabalidad porque no tienen nada que ver con mi entorno sino que salen desde mi interior. No sé exactamente cuantas son pero comparto algunas y quizá podamos todas hacer estas promesas todos los años.
—Quererme un poco más. Y no es que no me quiera pero a veces se me olvida y cada día trato de recordármelo.
—Cuidarme. Eso incluye cuidar desde lo que como y bebo hasta lo que digo o pienso. Hacer ejercicios, no para ser una modelo sino para estar saludable sin dejar de darme algún gusto para hacerme feliz.
—Estar agradecida y no quejarme tanto. Veo el sufrimiento en mi país o las situaciones por las que está pasando tanta gente que cada día me despierto agradeciendo la oportunidad de poder vivir en este país, que con sus pro y sus contras está en mejor situación que el mío y agradezco que me haya recibido.
—Estar en paz conmigo misma. Esto viene muy ligado al punto anterior, cuando agradeces más y te quejas lejos la paz poco a poco llega a ti. Añadiendo no preocuparte por cosas que no valen la pena o afectarte por personas que no lo merecen. En pocas palabras Hakuna Matata.
—Ser mejor persona cada día. Incluye, ser mejor mujer, mejor mamá, mejor esposa, mejor hija, mejor hermana, mejor tía, mejor amiga. Eso no significa que sea una súper mujer, simplemente hacer pequeñas cosas que me hagan sentir que estoy siendo mejor persona.
—Mientras pueda ayudar a quien me necesite y también incluye no comprometerme a ayudar si no puedo hacerlo. Esa es mi forma de respetar a mi prójimo.
Y por último pero no menos importante –de lo que me acuerdo– es decir que “no” sin sentir culpa. Esto me lo enseñó uno de mis hermanos cuando yo tenia 22 años y desde entonces lo he practicado. Decir un no sin sentir culpa no es fácil pero me ha ahorrado miles de problemas y aunque parezca extraño me ha acercado a gente tan sincera como trato de serlo yo.
En fin además de esas resoluciones personales me propongo para este año escribir, escribir y escribir más y leer, leer, leer mucho más. Tratando de no abandonar mis redes sociales.
Uffffff ya estoy exhausta.
Se ve difícil pero ya les contaré a final de año qué tal me fue.
Y ahora cuéntenme ¿Cuáles son sus resoluciones de Año Nuevo?


Comentarios

  1. Excelente, muy buenos propósitos. Yo también tengo los míos, pero están condicionados a todos los cambios que están por venir. Los más importantes son: mantener el optimismo y el ánimo, dejar de lado la pereza y alejarme lo más que pueda de las excusas jajaja veamos si no las olvido durante los 365 días del año. Nos seguiremos leyendo. Besos y abrazos, y suerte con todos tus proyectos.

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